Delicados y suaves, elaborados con una fina mezcla de maicena que le da esa textura ligera que prácticamente se deshace en la boca.
En su interior, un generoso relleno de manjar dulce y cremoso une cada capa con ese sabor clásico que despierta recuerdos de casa, de infancia y de momentos compartidos alrededor de la mesa.